domingo, 16 de febrero de 2014

LA GLOBALIZACIÓN, REALIDADES Y CONTRADICCIONES


La globalización: su impacto en el mundo de hoy
Alfredo Ramos

“La globalización es resultado de la modernización científica y tecnológica, originada en los países desarrollados con la revolución industrial, la que produjo consecuentemente procesos de diferenciación social y funcional”[1]. Es decir la globalización es una etapa superior del desarrollo del capitalismo, una expresión moderna de la Revolución Industrial. Una etapa que se caracteriza por la tecno –economía, por el dominio de los sistemas de información y las telecomunicaciones; ya no es el dominio de la fábrica y del trabajo operativo. El capitalismo se funda en una economía de mercado y su desarrollo permitió el desarrollo acelerado de las tecnologías. La producción también se transformó. A mediados del siglo XX, la mayor parte de los países europeos y los Estados Unidos se habían transformado en economías post – industriales, es decir, sistemas productivos basados en la provisión de servicios y alta tecnología. Las empresas se automatizaron y el trabajo de los operarios se empezó a reducir. La mayor parte de los trabajadores labora en el sector de los servicios (educación, la salud, la banca, el comercio, los medios de comunicación, etc.)

La era post – industrial se caracteriza por un predominio del sector servicios sobre el sector industrial.

Esta era es la época del dominio de las computadoras y de la revolución de la información. Tres son los cambios fundamentales:

De la esfera de lo material y tangible al mundo de las ideas: En la era industrial la mayor parte del empleo se orientaba a la producción de bienes, en la era post – industrial, el empleo gira en torno a la creación y manipulación de ideas. Programadores informáticos, escritores, analistas financieros, publicistas, arquitectos y consultores de todo tipo, son los trabajadores típicos de la era de la información.

La sustitución de las habilidades mecánicas por las comunicativas: Las empresas requieren de vendedores, personas que publiciten los bienes y servicios, que atraigan y conquisten nuevos clientes, que abran nuevos mercados, que transmitan lo que la empresa es, etc.

La descentralización laboral: Ahora se puede trabajar en cualquier lugar, desde un portátil o un fax en una oficina improvisada en una casa, en el coche, o en un avión.

Y esa era post- industrial se caracteriza por la globalización:

a. “La mundialización financiera, que implica que los capitales se mueven en el espacio y el tiempo instantánea e ilimitadamente, afectando los movimientos financieros de empresas privadas”[2]. Aunque también la economía de los gobiernos que están sometidos a las presiones y exigencias de los organismos financieros internacionales. Los capitales fluyen buscando las mejores condiciones de inversión, sin ningún criterio de responsabilidad social, a los grandes inversionistas y a las grandes multinacionales no les importa la situación de los trabajadores y en los países de la periferia o subdesarrollados establecen sus negocios explotando en forma extrema a obreros y empleados.

b. “La competitividad en esta economía globalizada se centra en la concentración de la producción de conocimientos, el incremento de la flexibilidad de los sistemas y la gestión del trabajo, la inversión en tecnología de información, el paso de grandes empresas centralizadas a redes empresariales descentralizadas cuyos nodos están compuestos por diversas formas organizativas, que hoy también son flexibles según qué y cómo produzcan. Esto ha llevado a una pérdida de poder y de peso del trabajo, sector que hoy tiene menos capacidad para incidir en las negociaciones laborales”[3]. Los Estados han perdido capacidad de intervención económica y de regulación y las grandes multinacionales y los bancos imponen condiciones sin estar muy regulados, los sindicatos, la sociedad civil, los partidos políticos han perdido capacidad de protesta y de propuesta.

c. Si bien la globalización abre espacios de mayor competencia y brinda oportunidades de nuevos mercados, la competencia entre países desarrollados y subdesarrollados es tremendamente inequitativa, los países pobres siguen vendiendo recursos naturales y materias primas y los países desarrollados venden altas tecnologías y controlan la sociedad del conocimiento. Las estadísticas demuestran que la desigualdad en lugar de disminuir está aumentando. En setenta países (el 40% de los países del mundo) el ingreso por habitante es menor que hace veinte años. Las tres personas más ricas del mundo tienen una fortuna superior al producto interno conjunto de los 48 países más pobres de la tierra. En el año 2000 el 10% de los más ricos poseía el 85 % de la riqueza mundial, y el 2% de los más ricos poseía el 51% de esa riqueza, mientras que la mitad más pobre de la población mundial sólo tenía el 1% de esa riqueza.

d. La clave de la globalización radica en las tecnologías satélites: dinero electrónico, Internet, redes telemáticas, bioinformática, realidad virtual. Gran parte de la razón de ser de la globalización es virtual. El capital se moviliza en las redes, por eso las bolsas y el mercado financiero pueden obtener grandes ganancias en un instante o arruinarse.

e. La calidad del empleo ha disminuido y esto favorece el crecimiento de la pobreza; en los países periféricos la sociedad no se adapta plenamente al crecimiento acelerado de la tecnología y sigue predominando la escasa preparación de las personas, el desempleo, el escaso desarrollo de la educación. Además los Estados no alcanzan a solucionar problemas como la salud y la seguridad social. Las empresas han impuesto un nuevo estilo recortar puestos de trabajo, incluso en corporaciones altamente consolidadas. Si los resultados económicos no son los deseados las empresas deciden cancelar los puestos de trabajo

f. La globalización ha afectado no sólo la economía y la política sino también la cultura, los medios de comunicación y las empresas de la cultura imponen modelos de comportamiento del mundo desarrollado, el consumismo y la banalidad, y pretenden crear un modelo de cultura universal que transforma las culturas de los países más débiles e impulsa la compulsión por el consumo extremo.

g. El crecimiento poderoso de la industria ha llevado a afectar gravemente el medio ambiente, un arsenal de basura, una agresión contra los recursos naturales, la contaminación atmosférica, etc.

h. En 1948 nació la Declaración Universal de los Derechos Humanos y del Ciudadano. Se planteó la necesidad de construir un mundo en donde la libertad, la equidad, la dignidad y la solidaridad lograran finalmente imponerse en el mundo. La realidad es distinta, los países industrializados han logrado estándares de vida muy altos, el lujo y el desperdicio reinan por doquier, los presupuestos militares son muy altos, sin embargo la ayuda humanitaria a los países más pobres de la tierra es insignificante. Algunas ONGS (organizaciones no gubernamentales) hacen más esfuerzos que los mismos gobiernos. Un ejemplo de la insolidaridad: Si se quisiera ofrecer una cantidad mínima de alimentos a los más pobres de la tierra (2.700 calorías diarias) así como agua potable y recursos sanitarios básicos, bastaría con invertir el equivalente a lo que se gastan anualmente los europeos y los norteamericanos en perfumes. En África hay 22 millones de enfermos de SIDA, uno de cada cuatro niños morirá de esta enfermedad, bastará que los países que tienen la tecnología industrial realicen un esfuerzo y produzcan genéricos y los entreguen a los países afectados para evitar esta tragedia humanitaria. Unos 2.400 millones de personas (40% de la población mundial) viven con menos de 2 dólares diarios, por debajo de la línea de pobreza como la plantea el Banco Mundial. El Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz plantea que los ganaderos de Europa reciben 2 dólares diarios por vaca, esto equivaldría a que es mejor ser vaca en Europa que pobre en un país en vía de desarrollo. 
i. Hay una crisis económica y social global que también afecta a los países industrializados y la principal causa son las políticas mal llamadas neo liberales. “La reducción del Estado y la despreocupación por la equidad social no es una nueva forma de liberalismo ni le hace justicia a una ideología política que defendió principios universales como la igualdad frente a la ley, la representación política de todos los intereses sociales, la tributación con representación y el Estado fuerte…La señora Tatcher y el señor Reagan retrotrajeron buena parte de las conquistas económicas y sociales logradas durante la segunda postguerra. Ambos criticaron duramente al liberalismo social. Es por eso que el término retroliberalismo es preciso pues caracteriza como retrógradas las descarnadas políticas que se impusieron, primero en el mundo anglosajón y después por doquier” (4). Se nota un retroceso en la calidad de vida de los europeos y de los norteamericanos. Un sexto de la población de Estados Unidos no tiene acceso a la salud, las diferencias sociales en ese país son abismales, el ingreso promedio es de US53.000, en algunas regiones supera los US100.000 y en otras escasamente llega a los US17.000. “Algo no anda bien en una sociedad en la que ha aumentado la desigualdad, se han estancado los salarios, se ha frenado la movilidad social y la crisis hipotecaria dejó a millones desposeídos de propiedad. Aunque la tasa de desempleo se ha reducido al 5.3% en la actualidad, no se contabiliza la población que dejó de buscar empleo hace años y perdió sus capacidades laborales. La mitad de la población es obesa por la dieta basura que ofrecen sus industrias alimenticias frente a la indiferencia de las autoridades de salud. En términos de desarrollo humano y bienestar de la población, Estados Unidos es un desastre” (5). A diferencia un país como Japón ha evitado la utilización de esas políticas y sus resultados son muy diferentes a pesar de la crisis: “Japón tiene un ingreso por habitante de US$ 37.000 con una distribución de la riqueza bastante igualitaria. El Gobierno ha mantenido una política expansionista para contrarrestar el estancamiento que ha llevado la deuda pública al 230% de su producto. Contra los enemigos de la intervención del Estado en la economía, quienes auguran desastres macroeconómicos para este tipo de políticas, Japón tiene inflación de 0. Sin embargo, disfruta de una enorme oferta de bienes públicos de primera calidad: excelente sistema educativo en todos sus niveles, servicio universal de salud, sistemas de transporte público, autopistas y trenes bala, parques, arborización de las vías urbanas, facilidades deportivas y disposición para organizar competencias internacionales. El gobierno protege el trabajo en sectores de baja productividad, mientras que las grandes empresas tienen políticas de empleo vitalicio, de tal modo que la tasa de paro es sólo 3.5% de la población activa” (6)
i. El desarrollo económico de Colombia se fundamentó en un modelo de sustitución de importaciones entre 1930- 1990. Era un modelo proteccionista, evitaba la entrada masiva de bienes extranjeros al país, estimulaba las exportaciones, el Estado dirigía la actividad productiva y fomentaba varias actividades económicas, además poseía empresas propias. Ese modelo permitió el desarrollo de la industria en el país, la inversión en infraestructura, y el incremento de la cobertura en la educación. El modelo no logró un mejoramiento significativo de los indicadores de desarrollo humano, se favorecieron fundamentalmente los grandes grupos empresariales, el surgimiento de poderosos monopolios, y la alianza entre la dirigencia política y las élites económicas. Muchos sectores económicos no lograron en los sesenta años del modelo mejorar ostensiblemente sus niveles de productividad ni sus procesos tecnológicos. Para 1990 el país entró de lleno en las recomendaciones del Consenso de Washington, surgió entonces a plenitud la ideología dominante de la globalización: el neoliberalismo. Colombia liberó las importaciones, el Estado privatizó sus empresas, incluso aquellas que les era rentable, favoreció la inversión extranjera, construyó pactos y tratados de libre comercio con otros países, impulsó la privatización de la educación y de la salud, entre otras medidas. Los resultados son bastante contradictorios, si bien la gran industria ha mejorado su equipamiento tecnológico y productivo, muchos pequeñas y medianas empresas han sido barridas por la competencia creada con las compañías extranjeras. De exportadores agrícolas pasamos a importar más de diez millones de toneladas de alimentos al año. La salud y la educación cayeron, en muchos casos en manos, de empresarios ambiciones e inescrupulosos. A pesar que el modelo aperturista llamaba la mejoramiento de la competitividad, nuestra infraestructura (puertos, aeropuertos, carreteras, etc.) adolece de graves problemas. Ahora el país depende de la exportación, principalmente, de productos mineros y la industria nacional, tal como lo indican los datos del DANE para el 2013 prácticamente está estancada y el desempleo se ha convertido en un mal crónico para Colombia. Nos hemos potenciado en el campo de las comunicaciones y de la información, pero somos un país que investiga muy poco y nuestro sistema educativo no nos prepara para enfrentar la competitividad que nos demanda la globalización. 

Conclusiones:

1. A pesar del crecimiento económico y el avance de la tecnología pueden ser benéficos para la humanidad, en la actualidad el desarrollo de la economía no está contribuyendo de manera efectiva a mejorar los indicadores de desarrollo humano, los problemas de salud, de miseria, de hambre están afectando a millones de seres humanos en el mundo. Los datos del Foro de Davos que se clausuró en la tercera semana de enero de 2014 son aterradores: “El 1% de las familias poseen el 46% de la riqueza mundial...Si sólo las 10 personas más ricas del mundo renunciaran a su riqueza, el billón de personas con hambre que hay en el mundo podría ser alimentado con esos dineros durante los próximos 250 años. Sólo las 10 personas más ricas del mundo renunciaran a su riqueza, el billón de personas con hambre que hay en el mundo podría ser alimentado con esos dineros durante los próximos 250 años... Las 85 personas más ricas del planeta —muchas de ellas o sus representantes estaban en el Foro de Davos haciendo oídos sordos— tienen el equivalente a todos los recursos de los 3.570 millones de habitantes más pobres…Son millones los niños que duermen en la calle, sin techo, mientras el millonario promedio del mundo posee 18 casas que no alcanza a usar durante el año…Los medios masivos de comunicación en Estados Unidos emplean 110 horas en noticias de celebridades por cada hora que emplea cubriendo la creciente pobreza mundial…Los gobiernos en el mundo gastan anualmente US$1.300 billones (americanos) en gasto militar cuando se necesitaría sólo el 1% para alimentar a la gente con hambre del mundo y los 10 mayores fabricantes de armas del mundo lograron US$2,3 trillones de ganancia derivados de la guerra contra el terror” [7].La agricultura mecanizada y la industria producen abundancia de bienes, sin embargo muchos países y personas no disfrutan de esos beneficios. 

2. El conocimiento se ha democratizado, dado que la información es abundante y circula por los computadores, pero no todos tienen acceso a los recursos informáticos en este mundo de desigualdades, por ejemplo, en la isla de Manhattan hay más computadores que en todo África.

[1] .Calderón Fernando y Szmulker Alicia. Globalización y nueva complejidad social. Página 8

[2] Ibid. Página 3.

[3] Ibid. Página 3. . 

(4)  Kalmanovitz, Salomón. El retroliberalismo. El Espectador. Agosto 9 de 2015.

(5) Kalmanovitz, Salomón. Los límites del crecimiento. El Espectador. Agosto 2 de 2015.

(6) Kalmanovitz, Salomón. Los límites del crecimiento. El Espectador. Agosto 2 de 2015.

[7]. Bonilla, María Elvira. El informe de la codicia. El País. Cali. Enero 27 de 2014. 











ESTAMOS A TIEMPO PARA SALVAR EL ÁRTICO

14 de Febrero del 2014
Se derrite aceleradamente y lo amenaza la voracidad de las petroleras.

El creciente deshielo del Polo Norte debe preocuparnos a todos, pues el Ártico es fundamental para la regulación del clima del planeta. Además, “sus hielos reflejan los rayos solares nuevamente al espacio y evitan un incremento en la temperatura global, dice a EL TIEMPO Mauro Fernández, coordinador de la campaña de Clima y Energía de Greenpeace.

En la actualidad, el hielo del Polo Norte se derrite “por el cambio climático y deja al descubierto los oscuros océanos que, en lugar de reflejar esta energía, la absorben, acelerando, de forma dramática, el calentamiento global. Las consecuencias son catastróficas: el incremento del nivel del mar, la mayor frecuencia o intensidad de inundaciones, tifones o sequías, etc., etc.”, explica.

Los hielos del Ártico están siendo afectados visible y dramáticamente por el cambio climático, que no es un fenómeno natural sino producido, principalmente, por la quema de combustibles fósiles, como el carbón o petróleo, para producir energía, según el Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC, por su sigla en inglés).

Se conoce como Ártico el área que circunda el Polo Norte y que se compone de partes de Estados Unidos (Alaska), Canadá, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega, Rusia y Suecia.

Las petroleras son hoy la gran amenaza del Polo Norte, también conocido como ‘Tierra del Sol de Medianoche’ por el fenómeno de la aurora boreal, pues “al derretirse los hielos polares, por el cambio climático, quedan al descubierto nuevos yacimientos de petróleo, que alimentan un peligroso círculo vicioso que amenaza no solo la sostenibilidad de la región sino el clima mundial en su totalidad”, afirma Fernández.

“Si las petroleras ingresan de lleno al Ártico, como se planea, será imposible evitar un derrame de petróleo con impactos irreparables. La actividad petrolera es la principal amenaza para esta región. La desaparición de los hielos polares genera una escalada de la presencia de las petroleras en la zona y significa un corrimiento de la frontera actual de los combustibles fósiles hacia zonas antes impensadas.

“Expandir la frontera fósil es una condena a muerte para el equilibrio climático global y afectará a millones de personas, que serán víctimas de megatormentas, sequías o inundaciones, que ocurrirán con cada vez mayor frecuencia e intensidad. La escasez de recursos a nivel global y la riqueza del Ártico generan un mayor interés de los Estados árticos, que militariza la zona con la intención de tomar posesión de recursos que al día de hoy son de dominio universal y que ponen en riesgo la paz y la seguridad global. El Ártico requiere acción urgente para detener el avance de las petroleras, la pesca industrial y la creciente militarización”, afirma.

Cruzada mundial

Más de cinco millones de personas en el mundo están apoyando una cruzada mundial para salvar el Ártico, impulsada por Greenpeace www.salvaelartico.org. Se busca que el Polo Norte sea convertido en un santuario ecológico, frenar la voraz ambición de las petroleras, evitar la desaparición de especies exclusivas de la zona, como el oso polar, y detener la que sería la peor catástrofe ambiental del siglo XXI: ¡la desaparición del Polo Norte!, si no hacemos nada ahora para impedir que su deshielo se acelere.

“Es indispensable el apoyo de cada colombiano y colombiana en esta cruzada mundial. Salvar el Ártico es un paso decisivo para salvar el clima en el que los humanos podemos sobrevivir sobre este planeta”, afirma Fernández.

¿Qué significa convertir el Ártico en santuario ecológico?

La Asamblea General de las Naciones Unidas debe declarar la figura del santuario. De esta manera, actividades industriales destructivas, como la petrolera o la pesca a gran escala, quedarían prohibidas. Asimismo, se preservaría la zona para la investigación científica y quedarían sin lugar los actuales reclamos.

¿De qué sirve el reciente apoyo del presidente Obama a esa iniciativa?

Estados Unidos es parte del Consejo del Ártico junto con Rusia, Noruega, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Islandia y Suecia, pero el organismo, presidido actualmente por Canadá y que debería velar por la sostenibilidad de la región, no está tomando ninguna acción concreta para protegerla de las amenazas. Un compromiso de Estados Unidos marcaría un camino para el Consejo del Ártico, principalmente, si se considera que ese país asumirá la presidencia en el 2015.

Esperamos que el compromiso de Obama se materialice y Estados Unidos retire todas las licencias de operación en el Ártico, en especial las otorgadas a la petrolera Shell en Alaska; al mismo tiempo que orienta los esfuerzos políticos a la creación de un santuario en el Polo Norte de modo que pueda ser preservado como un área para la paz y la ciencia, así como lo es la Antártida.

¿Cuáles son las mayores resistencias a esa iniciativa?

Entre las principales está la influencia y capacidad de lobby de la industria petrolera sobre los gobiernos que actualmente gozan de influencia directa en la región. Desde Greenpeace creemos que, al tener el Ártico relevancia internacional, es la comunidad internacional la que debe estar involucrada en la discusión sobre el futuro de esta zona tan sensible para el clima global.

En términos de ganancias, ¿quién lleva la delantera?

Shell es la empresa que ha tenido la mayor recaudación del planeta en el año 2013. Este gigante ya invirtió más de US$ 5.000 millones desde 2003 para desarrollar un programa de exploración de petróleo en Alaska, pero Estados Unidos aún no vio un solo centavo de retribución. Luego de sucesivos problemas de operación, que incluyó la vergüenza internacional del choque de una plataforma contra las costas de Alaska en 2013, Shell tuvo que postergar sus planes del 2013.

Este año, un fallo de la Corte de San Francisco en los Estados Unidos ordenó al Departamento del Interior revisar las licencias otorgadas a Shell por inconsistencias en el Estudio de Impacto Ambiental. Esto demoró nuevamente las actividades de la empresa, por lo menos hasta el 2015.

Pero, aunque eso es una buena noticia, Shell está asociada con el gigante petrolero ruso Gazprom, que comercializa el 33 por ciento del gas en el mundo, para ingresar al Ártico por Rusia. El acuerdo entre estas compañías, firmado en abril del 2013, otorga beneficios para Shell de la extracción de petróleo que realice Gazprom del mar de Pechora.

¿Quiénes causan la mayor contaminación en el Ártico?

El Ártico está derritiéndose como nunca antes, producto del cambio climático. Este fenómeno es causado por la intervención humana, a partir de la revolución industrial. La actividad que más cambio climático genera es la quema de combustibles fósiles; exactamente los mismos que quieren extraerse de las profundidades del Ártico. Es un círculo vicioso que debe ser detenido en forma inmediata para tener una oportunidad de salvar el clima del planeta y evitar un derrame de petróleo en el Ártico. Entre las petroleras más responsables del cambio climático pueden contarse Shell y Gazprom en el top 10, así como la Exxon Mobile, Chevron y otras corporaciones con ambiciones en el Polo Norte.

¿Cómo puede ayudar Colombia a frenar este monumental desastre ambiental?

Convirtiéndose en Defensores del Ártico en www.salvaelartico.org. Allí podrán firmar una petición para reclamar que el Polo Norte sea convertido en santuario y que se prohíba la actividad petrolera y la pesca industrial. Ya somos más de cinco millones de personas a nivel global; pero necesitamos ser muchos más si queremos torcer el brazo de las corporaciones y los gobiernos más poderosos del mundo.

¿Qué sucederá si la cruzada mundial no obtiene el éxito esperado?

La extensión del hielo marino del Ártico llegó a su mínimo histórico en septiembre de 2012. Nunca antes, desde que existen registros, los hielos habían retrocedido a tal punto. Si bien 2013 no batió un nuevo récord, la tendencia continúa. Si los negocios se sobreponen a la sobrevivencia del planeta, imaginar al Ártico sin hielo es una posibilidad certera en este siglo.

De momento, un efecto directo del deshielo del Ártico es la eventual desaparición de los osos polares. Esta región es la única donde viven. Un Ártico sin hielo es una condena a muerte a los osos polares. El deshielo, como correctamente se interpreta, produce una inyección de agua dulce en los océanos que altera las corrientes marinas, afectando consecuentemente un ciclo vital en la regulación del clima que conocemos en las distintas regiones del planeta.

¿La disputa por la exploración de hidrocarburos entre Canadá y Rusia agrava el problema?

Las intenciones, tanto de gobiernos como de corporaciones, están siendo puestas a prueba con las actividades que realizan actualmente Shell y Gazprom. Si logramos detenerlos, y generar un movimiento global que exija que el Ártico sea declarado un santuario para la humanidad, estos actores deberán desistir de sus intenciones, más allá de la fiereza con la que las petroleras quieran combatir las decisiones democráticas de los pueblos del mundo.

Estamos a tiempo para actuar, pero no tenemos margen. Por eso es urgente que multipliquemos rápidamente la cantidad de Defensores del Ártico en www.salvaelartico.org, y sigamos exigiendo a Shell que abandone sus planes en el Polo Norte. Solo con el apoyo de millones de individuos en todo el mundo podremos proteger al Ártico tal como lo hicimos con la Antártida años atrás.

DRUMMOND, DEMANDAS Y TLC

Por: GUILLERMO MAYA

En los tratados de libre comercio (TLC) y en los tratados bilaterales de inversión (TBI)hay que leer la letra menuda, especialmente en lo relativo a las disposiciones sobre reglas de inversión y solución de controversias inversionista-Estado.

Una de las reglas más peligrosas que contienen estos tratados es la de “expropiación regulatoria”, que está en el capítulo 11 o de las reglas de inversión en el TLCAN (EE. UU.-Canadá-México), así como en los TLC que EE. UU. negoció con Colombia, Perú y Chile, por separado. Igualmente, en la Alianza Transpacífica, y en la Alianza de libre comercio Transatlántica entre la Unión Europea y EE. UU., estas reglas se endurecen aún más.

A las corporaciones, con las reglas de inversión, se les garantiza el derecho a demandar a los gobiernos por supuestas violaciones a las reglas de inversión, en materias que afecten directamente sus ganancias, crédito, contratos, derechos de propiedad intelectual y expectativas de ganancias futuras, sin tomar en cuenta a sus propios gobiernos. Al menos, bajo las reglas de la OMC las corporaciones demandan a los gobiernos, pero a través de sus propios gobiernos.

La expropiación es un concepto bastante amplio, bajo las reglas de inversión, que no solo cubre las formas directas de expropiación, sino también las indirectas como las“expropiaciones regulatorias”. Por ejemplo, los cambios legislativos sobre las normas sanitarias, laborales o ambientales que afecten los ingresos futuros de los inversionistas. No importa cuál sea el propósito de los cambios regulatorios y si estos armonizan o no con las leyes locales, de todas maneras el inversionista podrá demandar al Gobierno para reclamar compensaciones, ante un tribunal de arbitramento: El Gobierno está representado por un juez, el inversionista por otro, y un tercero acordado por los dos, o escogido de una lista. Las sentencias o resoluciones son definitivas e inapelables. Sin embargo, estos “jueces” ya han estado en las nóminas de las propias corporaciones o de los Estados, y usan las puertas giratorias entre el sector privado y el público.

A continuación se mencionan algunas demandas, para ilustrar cómo operan estas reglas de inversión: en 1996 México fue demandado por la Metalclad Corporation, una compañía de EE. UU. para la disposición de desechos, acusando al Gobierno mexicano de violar el capítulo 11, porque el estado de San Luis Potosí se negó a dar permiso a la compañía para reabrir una planta de disposición de desechos, después de que un auditor geólogo declaró que el sitio contaminaría el agua del acueducto local. El gobernador del estado cerró la planta y declaró al sitio parte de una zona ecológica. Metalclad demandó al Gobierno por expropiación buscando una compensación. Un tribunal del TLCAN sentenció en contra de México y le ordenó pagar 16,7 millones de dólares en compensaciones (A peoples’ guide to the WTO and the FTAA).

En 1999, después de que un estudio de la Universidad de California sobre el químico MTBE, demostró que es un cancerígeno, el estado de California se convirtió en el primero en prohibir su uso como un aditivo de la gasolina. La firma canadiense Methanex, que produce este ingrediente, calificó la medida como confiscatoria. En consecuencia, demandó al gobierno federal de los EE. UU. por 970 millones de dólares, bajo el marco del capítulo 11.

La acción de Methanex fue la primera de su clase que pone en cuestión las regulaciones estatales en EE. UU. Al respecto, la entonces senadora Sheila Kuehl, cabeza del comité californiano, le escribió Representante de Comercio de los EE. UU., diciéndole: “Encontramos desconcertante que nuestro sistema democrático de toma de decisiones esté siendo vulnerado por un grupo lejano de oficiales no electos. La historia de California está poniendo en claro que el TLCAN (…) amenaza la capacidad de los estados y naciones para optar por un capitalismo regulado y democráticamente gobernado, en vez de un capitalismo de laissez-fairey una forma de gobierno políticamente aislada” (Chris Mooney, Localizing globalization, prospect.org, december 19-2001).

Ahora, en Colombia hay un conflicto entre las autoridades ambientales y la desafiante transnacional Drummond, a la que se le impuso una multa de 7.000 millones de pesos por derramar carbón en el mar, al mismo tiempo que afronta investigaciones por parte de la Contraloría General.

Las objeciones de José Miguel Linares, presidente dela transnacional, presagia una demanda en contra de Colombia, en tribunales internacionales, o por lo menos las declaraciones, amenazan con hacerlo. Linares al ser preguntado sobre las pérdidas de la compañía, debidas a la prohibición de llevar el carbón hasta los barcos en barcazas, responde: “Entre 5 y 6 millones de dólares diarios en ventas. (…) nuestro contrato de concesión contempla el cargue con barcazas hasta el 2023. Sorpresivamente, en el 2007, se nos ordenó cambiarlo por el directo. Teníamos un derecho adquirido y no había un estudio que justificara las bondades y necesidad del cargue directo”. (‘Cargue de carbón con barcazas no contamina’: Drummond, eltiempo.com, enero 18-2014). Derechos adquiridos ‘matan’ protección del medioambiente.

Igualmente, ya la Drummond había demandado “al Estado colombiano ante la Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara de Comercio de París para que fuera compensada por los sobrecostos en que había incurrido debido al incumplimiento del Gobierno colombiano de los contratos de transporte del carbón por Ferrovías, que, después de su liquidación, entregó a Fenoco, que a su turno tuvo demoras para poner en servicio el ferrocarril. En total, el Estado colombiano le tuvo que pagar 60.000 millones de pesos a Drummond el año pasado (2012), unos 33 millones de dólares”. (noticiasunolaredindependiente.com, 10-2-2012). Es el mismo procedimiento y las mismas razones esgrimidas.

El problema central con los TLC, y en general con los tratados bilaterales de inversión, es que los gobiernos, limitados por los tratados internacionales, están cediendo su poder soberano de regular en nombre del interés público, y lo ha hecho en beneficio de los inversionistas, como ha sucedido con algunos de los casos reseñados. Incluso, las transnacionales tabacaleras estadounidenses, respaldas por Obama, tienen como objetivo erosionar las regulaciones del tabaco, caracterizándolos como obstáculos a la inversión y al comercio, escribiendo, en la práctica, ellas mismas las leyes antitabaco ¿De dónde emana la soberanía, de los ciudadanos o de las transnacionales?

EL PELO DE LOS OSOS

Un interesante artículo publicado hace algún tiempo en este diario nos cuenta que en el pelo exterior de los osos perezosos de tres dedos los científicos descubrieron diversas clases de hongos, cuyos extractos sirven, entre otras cosas, para enfrentar el parásito que causa la malaria y para combatir el cáncer de mama y el T. cruzi, elemento responsable de la enfermedad de Chagas.

Por: Piedad Bonnett

Solemos hablar de “los científicos” o “los investigadores” como quien se refiere a una entelequia, que sólo toma rostro de manera esporádica cuando aparecen los nombres de los premios Nobel, por ejemplo. Y poco nos preocupamos por saber cómo nacen sus descubrimientos. A veces se dice que como obra del azar o de la casualidad. Pero en estos casos la explicación es incompleta: si ese azar no es registrado oportunamente y en todo su significado, pues el sentido de lo descubierto sencillamente se les escaparía. En el caso del pelaje de los perezosos, la noticia es tan curiosa que nos lleva a preguntarnos: ¿y a quién se le ocurrió espulgar al oso?

Pues a la doctora Sarah Higginbotham, microbióloga del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales de Panamá y directora del proyecto, quien explicó que cuando supo que las algas verdes viven en el pelaje de los perezosos y que éste “absorbe el agua como una esponja”, se preguntó qué más habría ahí y comenzó a investigar. La sencilla confesión de la doctora Higginbotham nos da la clave: para que el conocimiento avance se necesitan curiosidad e imaginación. Las mismas que llevaron a Marie Curie a ir más lejos de donde había llegado ya y descubrir el polonio y el radio, o a Fleming a fijarse en el moho que apareció en una escudilla y mató una muestra de bacterias, o a Mendel a descubrir las leyes de la genética en una planta de guisantes, en medio de incredulidad y mofas generalizadas.

Formar seres curiosos e imaginativos es lo que pretende la educación: niños y adolescentes que luego sean adultos con ganas de leer, con mente crítica, capaces de poner en duda las verdades reveladas, recursivos e indagadores. Todo lo contrario de los estudiantes colombianos, esos evaluados como mediocres en las pruebas Pisa, que además consideran, en su gran mayoría, que copiar —de un libro, de Wikipedia, de cualquier parte— no es grave, porque lo más importante es mejorar la nota o salvar un promedio.

Sus respuestas señalan, entre otras cosas, un sistema docente perezoso, que sigue pegado a la nota como única medida del logro y que en buena proporción no se actualiza ni está en capacidad de promover caminos de búsqueda individuales; y una sociedad que valora el fin independientemente de los medios, que celebra la actitud del pícaro y justifica la trampa, y que desdeña el proceso porque todo lo mide con el rasero del éxito económico y social. Una sociedad a la que, estoy segura, le parece estúpido preguntarse qué puede crecer entre el pelo del oso de tres dedos.

LAS FUMIGACIONES

Fumigaciones, ¿adictivas?

En vez de reanudarse las fumigaciones sobre cultivos ilícitos, el Gobierno debería repensar el tema y preguntarse si no ha caído en una muy nociva adicción.

Por: Rodrigo Uprimny

La adicción patológica genera una necesidad cada vez mayor de consumir unas sustancias que producen cada vez menos los efectos buscados y por el contrario provocan daños graves; pero, por la dependencia, el adicto persiste en el consumo, que le implica gastos millonarios.

Todo eso sucede con las fumigaciones. Los estudios serios coinciden en que su capacidad de reducir durablemente los cultivos ilícitos es bajísima, casi nula. La discrepancia entre los analistas es sobre el grado de ineficacia. Así, un estudio de WOLA de 2008 mostró que en ciertos años, como 2006, la relación fue 27 a 1, esto es, por cada 27 hectáreas asperjadas pudo reportarse sólo la reducción de una. Algunos análisis del profesor de los Andes Daniel Mejía son un poco más optimistas y muestran una mayor eficiencia, pero ésta sigue siendo paupérrima.

Pero además los resultados no son duraderos, pues son compensados por el desplazamiento de los cultivos a otras regiones o por aumentos de productividad, por lo cual el resultado neto global en la disminución de la oferta de cocaína ha sido bajísimo, por no decir nulo.

Las fumigaciones son además costosas. Con estimaciones muy conservadoras, WOLA calculó que el costo directo de las fumigaciones entre 2000 y 2006 fue por lo menos de US$650 millones.

Tenemos pues una estrategia que es costosa e ineficaz, lo cual ya es bastante irracional. Pero lo más grave es que hay evidencia creciente de que las fumigaciones tienen impactos dañinos.

Primero, al medio ambiente, pues la coca suele estar en regiones con ecosistemas muy ricos, irreemplazables y muy frágiles. Y los estamos fumigando.

Segundo, a la salud, pues no sólo el glifosato es tóxico, sino que un cuidadoso estudio econométrico de Daniel Mejía y Adriana Camacho mostró que las fumigaciones han tenido impactos negativos sobre la salud de las poblaciones de las zonas asperjadas.

Tercero, sobre la diversidad étnica y cultural, pues las fumigaciones han recaído en forma desproporcionada sobre regiones con fuerte presencia indígena.

Finalmente, sobre la legitimidad de nuestra precaria democracia, pues, ¿qué respeto pueden tener las poblaciones locales frente a un Estado que contamina sus aguas y tierras, afecta su salud y destruye sus fuentes de ingresos, sin ofrecerles claramente desarrollos alternativos?

Las fumigaciones son entonces costosas, ineficientes y dañinas. Pero además hay mejores estrategias alternativas. ¿Por qué entonces el Gobierno persiste en mantener las aspersiones? Sólo una suerte de adicción patológica podría explicar esa obstinación. Y frente a ellas, los expertos coinciden: es necesario empezar un tratamiento de desintoxicación, para lo cual un buen primer paso sería parar el vicio y decretar la moratoria de las fumigaciones. Y habría que preguntarse quiénes se benefician de la persistencia de esta irracional adicción.


ORO

Oro
Alfredo Molano

Febrero 16 de 2014

Cuando se habla de oro, y de minas, se piensa en un hueco largo, con vigas de madera y chorritos de agua que se deslizan por las paredes del túnel.

Cuando se habla de Santa Bárbara de Iscuandé, quizás se piensa en la costa del Pacífico. Si se agrega que hubo una docena de muertos en ese lugar, muchos pensarán que no cuadra la cosa. ¿Muertos en una mina de oro en Iscuandé? ¿Acaso hay socavones en los manglares? Pues no. Socavones no, pero minas de oro, sí.

Sí, porque el oro que se está sacando por toneladas en el litoral Pacífico se saca usando retroexcavadoras, buldóceres, dragas, mercurio y muertos. En Iscuandé puede haber 300 o 400 retroexcavadoras. Cada una obtiene, en promedio, una libra semanal; remueven miles de toneladas de tierra y dejan huecos en los que no se recuperará la vegetación ni sembrando yarumos, un árbol que se da en todas partes. Es tierra envenenada que ha pasado por las uñas de las retroexcavadoras, por los canelones llenos de mercurio y por las manos de los negros que la vuelven a lavar con una batea de madera para sacar, si la suerte les ayuda, un adarme de oro, o sea lo que pesa un grano de maíz blanco y criollo.

Las retroexcavadoras entran sin licencia y pasan frente a las autoridades —legítimas e ilegítimas—, que cobran por dejarlas entrar a trabajar y luego cobran por dejar sacar el oro. Las retros hacen huecos que pueden tener 50 metros de diámetro. Remueven horizontal y verticalmente lo que llaman, con asepsia encubridora, “material”. En realidad es la delgada capa vegetal —donde antes había selva— más piedras, arenas y gredas. Todo. Los negros van detrás de las retros, o mejor, a su lado, y en cada tronera que abren las máquinas se meten 100 o 200 barequeros. Las retros escarban y ahondan y las paredes de ese “material” se derrumban sobre la gente que está trabajando. En general son miembros de la misma comunidad con la que el patrón de la retroexcavadora ha hecho un trato. A veces les pagan con plata, a veces con una moto, con un par de celulares, con un revólver. Todo depende del cateo que el patrón haya hecho para saber cuánto oro puede dar la veta, o el sitio.

La costa del Pacífico está toda cateada por las compañías de empresarios mineros y por las grandes empresas auríferas colombianas, canadienses, surafricanas. El único que no sabe cuánto oro hay, ni donde está, es el Estado. Y no quiere saberlo, porque los gobiernos locales ganan por un lado o por el otro con esa explotación y dejan que el gobierno central conserve su calculada inocencia.

Circula en los medios de comunicación la noticia de muertos, heridos y sepultados en una mina de oro. Las autoridades competentes, para llamarlas como las llaman, y que son todo lo contrario, no saben cuántos muertos son porque la Armada Nacional dice que es muy difícil llegar allá, a esos manglares que están bajo su responsabilidad militar, y por donde se saca madera, oro, coca, cocaína, y entran armas, insumos.

A los muertos —que pueden ser muchos— los sacarán en “helicópteros medicados”, como dice la información que circula. Los sacarán y la gente los llorará con sus gritos eternos y después de nueve noches volverán con sus bateas a seguir sacando lo que dejan las retros y lo que el Estado —de cosas— permite.